con tanto historicismo y tanta celebración del aniversario a una no le queda más que cuestionarse a dónde fue a parar todo esto. todos aquellos niños con anoraks escapando de la cola del paro para participar en escenas realmente underground, las historias de sótanos y cuartos de baño llenos de pastelitos rosas y fotocopias de baja resolución y otras pequeñas revoluciones cotidianas... ¿sirvieron para algo?
la nme se pudrió hace tiempo, las nuevas herramientas para crear redes vienen podridas desde su nacimiento y nos cuelan métodos revolucionarios (a.k.a. marketing viral) para que se forren sellos tan indies como domino... mientras el hijo de su madre continúa con lo suyo, no nos sorprende en absoluto que el prefijo indie acompañe a cosas como este click (échenle un vistazo, es escalofriante). visto el panorama descorazonador surge la pregunta: ¿quién va a reír, bailar y cantar el día que la thatcher se muera?
parece que toda la gran bretaña está ocupada por estos post-indies... ¿toda? ¡no! una aldea poblada por irreductibles bretones resiste ahora y siempre al invasor. y entre sus habitantes más destacados ian, matthew y pete (ex-rosehip), es decir, horowitz. según se presentan ellos mismos, un grupo indiepop de stoke-on-trent al que les mola el rollo d.i.y., las gominolas haribo, el twee, winona ryder, provocar a los conservadores y la diversión. según digo yo, un grupo super molón de los que te hacen volver a depositar tu confianza en el indiepop.
gracias a que han tardado dos años en grabar su álbum de debut porque lo hicieron en su casa se les nota el fuego lento, la artesanía y el encanto amateur. frosty cat songs es una colección sincera de pequeños himnos personales. por él se pasea un imaginario que no alcanzo a comprender del todo debido a que no soy un chico indie del norte de inglaterra, pero intuyo actrices admiradas (no sólo winona, cuyo apellido real es el nombre del grupo), part-time punks, viajes a londres, mixtapes, amores fugaces y demás intrigas de eternos adolescentes. y en lo musical, lo mismo le dan al ruido de mirarse los zapatos y construir un muro guarro, que se ponen cálidos, intimistas y acústicos, o pegadizos e inmediatos con sus campanitas y palmadas y tal. y todo ello con esa estética cutrona de collage recortado y fotocopiado, que hoy en día se traduce a web con el fondo negro, times new roman de colores estridentes y paint art.
si fuera necesario nombrar otros grupos de más renombre, pues igual bubblegum splash en lo sucio, un pastiche actitudinal como comet gain, los clichés lo-fi de tullycraft, un uso enormemente pop del desvarío como el de olivia tremor control, letras ocurrentes pelín hefner... pero es que, después de la parrafada con la que he comenzado, creo que no es necesario nombrar a nadie para que se entienda que lo de estos chavales son unas líneas (aún cortas) en la historia de la sutil revolución pop.
pd. el disco está editado en vinilo de los que pesan (180 gramos) y en cedé, se puede comprar al grupo directamente con paypal y roque mirapéndulos ya le echó el ojo hace mes y pico.
pd2. este artículo no tiene nada que ver, pero en realidad sí, mírenlo si tienen un rato: "astérix en el caribe".